Queridos amigos de Zéfiro, el tema de hoy es “Entre el miedo y el conformismo” y va dedicado con mucho cariño para mis lindos seguidores y amigos de El Salvador, Guatemala y Costa Rica, donde habitan personas de hermoso corazón, en especial para Mónica, Diana, Judith, José y Alder, quienes esperan este post y claro está, para todos mis seguidores y lectores que visitan mis redes y este blog.
Cuando no se decide trabajar en mirarse por dentro, las emociones van tomando su propia dirección y estas no siempre son las mejores, porque pueden paralizar sueños, darlos por muertos o peor aún, ni siquiera atreverse a considerar luchar por ellos.
Y tal como narré en mi libro “Lesiones de amor”, el dolor inmerecido vivido en tantas esferas: familia, entorno, escuela, trabajo, etc marcan el alma de muchos y al no sanar esos dolores, aprenden a quedarse en la pasividad, en la desdicha y asumen que todo debe mejorar de modo natural, casi como si Dios tuviese la obligación de hacerse cargo de las eternas debilidades.
Sin embargo, el hombre fue creado con talentos, dones, habilidades y, sobre todo, es el responsable de construir sus metas, sueños y decide ser feliz o no, claro está, sin elegir dañar a nadie adrede y tomando en cuenta valores esenciales por convicción.
Veamos algunos ejemplos de cómo el miedo y conformismo dejan morir esos sueños.
1.- Permitir que elijan una carrera por ti, echar eternamente la culpa a los culpables y no tener agallas de elegir lo que te brinda pasión
Tanta gente vive lamentándose de que no se ocupa de lo que le gusta porque trabaja en algo que le exigieron sus padres, porque ya no tiene ganas ni fuerza de hacer otra cosa, porque les da miedo el riesgo y volver a empezar. Sin embargo, este tipo de personas han elegido ser prisioneros de sus creencias y nunca podrán experimentar lo que se “siente” ocupándose de aquello que le hace bien el alma, desde el estudio, oficio y servicio que la llene de ganas de ser y servir.
Hace falta cultivar coraje, fe, paciencia y tomar la decisión con absoluta constancia, sin mirar mucho el calendario, porque si se ignoran las opiniones ajenas y se aplacan esos pensamientos destructivos, cuando menos lo piense, se llega lejos y tantas cosas maravillosas son una realidad con gracia de Dios.
2.- Quedarte en una relación afectiva infeliz, por miedo a no saber vivir solo (a) contigo mismo, volver a empezar y creer negativamente que nadie más podrá quererte y serás mal visto (a)
Que lamentable es observar y escuchar a gente que vive bajo la eterna cantaleta de que permanece con alguien que lo (a) agota emocionalmente, no soporta, no habla, se dañan mutuamente, pero el peso de los prejuicios, temores y comodidad financiera son la cadena que han elegido no romper.
Y si bien nadie se compromete y forma una familia con la idea de romperla, la figurita o foto social no es “familia” si existen problemas recurrentes, amargura, valores opuestos y sobre todo, constante silencio, desgano y se siente que la pareja no es pareja y no se tiene paz a su lado. Por ello, vemos a tanta gente infeliz en este campo enfermar, apáticos (as) o lo que es peor, ejerciendo infidelidad para consolar el alma, cayendo en debilidades y bajezas que manchan y dañan por falta de valor para asumir la realidad.
3.- No expresar tus ideas y sentimientos por miedo al conflicto, quedar mal y acumular rencor adrede.
He observado este tipo de actitudes en las personas que padecen fobia social, que es un trastorno emocional que hace que las personas siempre sientan un constante pavor de decir lo que piensan y creen por miedo a la crítica, rechazo, conflicto, etc. Por lo general asumieron este trastorno como consecuencia del trato con tonos toscos y autoritarios por parte de uno de los progenitores o de los dos o de la figura de autoridad en casa.
He notado a tantas mujeres o varones aguantar (en apariencia) una serie de malos tratos de parte de personas de todo tipo en la vida, callarse y vivir en estrés constante y agotarse más en el trabajo por ejemplo y sentir que no crecen. Y en otros casos, en el campo de la pareja, a tantas personas callarse ante un sinfín de actitudes egoístas de la pareja y acumular rencor como en un balde para tiempo después, sin dar explicaciones cortar la relación de modo violento, porque en el fondo, lo planificaron así, para así vengarse de la figura paterna o materna cuando es varón el que calla.
Por callar, por miedo a tantas cosas, en la vida aspectos tan importantes como la dignidad, metas y crecimiento interior se ven aplastados, hasta caer en constante apatía, depresión y cambios de humor que nos alejan de la constancia.
4.- Miedo de ser criticado, comparado y caer en la constante competitividad, banalidad y crear escenarios irreales.
Por carencias en la infancia, complejos de todo tipo y falta de entrenamiento emocional, competir irracionalmente por parecer socialmente “aceptado” (a) y de mayor nivel económico como símbolo de éxito, tanta gente vive de ponerse neurótico (a) con imitar todo lo que hacen los demás y se enfadan cuando creen que deben tener más dinero. Se trazan la meta de gastar para comprar algo que emocionalmente les falta, llenar vacíos y viven en eternas deudas.
Otros estudian cursos y carreras que no les agradan, pero se auto exigen, creyendo que haciendo lo que hace la “masa ganadora”, serán reconocidos y en realidad viven infelices porque son presos del “consumismo” y vacío interior que arrastra además, ansiedad, ira y cambios constantes de humor.
5.- Considerar que la banalidad y placeres efímeros llenan el alma, cuando en realidad, la dejan más sola por dentro.
Reuniones con gente banal, egoísta, involucrarse con gente que vive del interés, acomodarse, incapaz de ganarse las cosas con su propio trabajo. Y con el tiempo, siempre viven en más soledad interior, olvidando que las almas afines se involucran por valores esenciales y consideración.
De nada vale alcanzar cierta posición si se es infeliz desde la conexión emocional con los demás, es decir, sino existe y sino se tiene claro hacia dónde corresponde mirar para ser feliz realmente.
6.- Miedo a cambiar de empleo, a emigrar, a mudarse y a todo tipo de cambio radical de vida cuando se requiere
Tanta gente se queja de su pésimo empleo, pero no hace nada por cambiarse a otro y no se prepara en otros talentos, para así tener otro tipo de ingreso. Quejarse es cómodo y digno de gente que ha elegido ser mediocre y conformista, porque no importa lo que piense el resto si alguien decide cultivar determinando tipo de oficio.
A otras personas les encantaría vivir en otra ciudad del país o del mundo, pero tampoco mueven un dedo porque ocurra y se la pasan en el anhelo; incluso se puede tener doble nacionalidad, en fin, el mundo es inmenso y fue hecho para recorrerlo; lógicamente, para ello se trabaja, se ahorra y se debe ser ordenado (a) y responsable y según es el proceder, siempre diré que el creador abre los caminos, acorta las rutas y hace lo que parece imposible, posible, cuando por dentro existen buenas intenciones.
Recuerden que corto es el camino, no fuimos hechos para ser infelices y mucho menos, para vivir pegados al dolor eterno ni la congoja. Las pruebas de fe son inevitables, pero corresponde levantarse, avanzar y hacer sueños realidad
Ya lo saben gente, pilas en la vida, ánimo, fuerza, constancia y motivación para renacer
Les dejo esta bella melodía para que los acompañe, espero les agrade.



Que tengan una bellísima semana, ángeles para el camino, luz para sus sueños y proyectos
Manjari (Bendiciones)

ENTRE EL MIEDO Y EL CONFORMISMO (POST 362 DE INTELIGENCIA EMOCIONAL)
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