ANTIVALORES QUE DAÑAN LA PERSONALIDAD (POST 46 DE INTELIGENCIA EMOCIONAL)

Queridos amigos el tema de hoy es “Antivalores que Dañan la Personalidad” y va dedicado a todos los lectores de este blog, y en especial a mis amigos docentes con quienes a la hora de los break conversamos tanto del tema.

La gente camina sin rumbo leí hace algún tiempo en un libro que escribió la extraordinaria escritora Marian Willianson, y además detallaba como las sociedades evolucionan, pero los valores no mejoran, todo lo contrario, decaen y cada vez hacen más daño al existir del hombre.

Por ello, desde Zéfiro quiero compartir la primera lista de antivalores que los especialistas en medios y sociología han analizado como perjudiciales para los jóvenes.

Antivalores que Debemos Evitar.

1.- Permisividad. Esta palabra que forma parte de la llamada cultura light significa ser abierto a todo con tal de disfrutar, de alcanzar placer. Y en esto tiempos se ha difundido notablemente en medios de comunicación específicamente con lo relacionado a la sexualidad de la gente.

Los medios venden la idea de que todos deben probarlo todo bajo la premisa de que la vida es corta y de que hay experimentar es vivir. Pero no les dicen que tal actitud irresponsable puedo luego dejarlos (as) confundidos y en peores casos llenos de traumas y complicaciones que les robarán la paz.

Por ejemplo hoy muchos chicos y chicas cuando beben usan la famosa frase “Déjate llevar, deja que fluya y bla bla” para en base a tal consigna probar de todo a niveles sexuales, y así un chico que se decía heterosexual se mete con otro por diversión y si primero le pareció divertido luego sale del asunto con la cabeza y el alma hecha pelotas porque siente vergüenza, culpa, puede creer que es gay o en todo caso que no sabe porque lo disfrutó tanto. Y así comienza el infierno de no saber como manejar esa vivencia, de no saber que decidir sobre su vida sexual.

Como vemos la moda y el ser mono por presión de grupo acarrea tales complicaciones a la vida innecesarias y absurdas. Y como siempre les digo a mis alumnos, la gente sabia sabe que hay puertas que jamás se deben de abrir porque no sabe si podrá salir, y con ellas me refiero también a las que aluden drogas y todo tipo de experiencias que se sabe dañan la salud física y emocional.

Uno elige como vivir, pero parece que ser parte del grupo, tirarse la pana de las locuras que se hace la necesitan muchos para ser estimados porque su alicaída autoestima les pesa.

2.- Fingir, Aparentar: En criollo esto tiene que ver con la famosa frase que dice “Posero (a) y parece ser consecuencia del miedo de las personas de no ser tomadas en cuenta sobre algo y el miedo a ser juzgado los arrastra hacia conductas que no son en el fondo parte de si mismos.

Así encontramos a chicas que no entiendo porqué se esfuerzan por hablar como tontas, por parecer ignorantes, disforzadas y vulgares. Es como si llevaran un botón que les dice «no» a ser tú misma, «no» a ser auténtica. Y por ello hoy hay chicas que hablan como tipos, pero de esos achorados cuando conversan con uno o esas que caminan con su botella de ron o cerveza en la mano por las calles y madrugadas en Lima, esas que hablan ebrias, cayéndose por las calles y dan espectáculos que en el fondo hablan de mucha soledad y dolor no asumido.

Chicas, mujeres lectoras de Zéfiro, recuerden que si tienen amigas así, no tienen que imitarlas para ser aceptadas, para ser estimadas, no pierdan la cordura y la clase, el don de gente y lo damas por fingir, por insertarse en grupos que en el fondo las deja más solas de lo que muchas se sienten.

Y si por hacerlo las insultan y les ponen apodos o les dicen monjas, aburridas y etc, etc, pues contesten algo que siempre contesto y luego a nadie le queda ganas de molestarme. Contesten: “Yo elijo como divertirme, tu forma no es mi forma porque no tenemos el mismo cerebro ni la misma alma, respeta mi ser y si por eso ya no quieres ser mi amiga (o) allá tu”.

Y no se rían ni digan que es duro porque la única manera que conozco de alejar las malas juntas y malos consejos es la directa, corta y veloz.

Quien los valore, debe hacerlo por lo que son, por lo que llevan dentro, por los valores, por su don de gente, no por verlos perdidos (as), en estados deplorables.

No vivan para fingir, no vivan para ser aceptados. Recuerden que es preferible ser tachado de raro (a) o hasta que digan que tienes trastorno de personalidad antes que dejar de ser tú misma (o). Con tal que los que amas de verdad y te aman de verdad reconozcan tu ser y sobre todo Dios lo sepa, el resto no importa, que pasen como los malos vientos, que pasen por la vida como el agua que corre.

3.- Los anti Dios: En muchos medios modernos se suelen burlar de la gente de fe, de la gente que ora y si alguien te ve orando y perteneces a la masa posera de Lima te dirá cucufata (o) y te mirará raro, susurrará sobre tu manera de ser, rajará y rajará porque le pareces de Marte. Y como si en algo les estorbara tu fe intentan convencerte de que Dios no existe, te arman rollos insólitos y mal argumentados sobre sus agnosticismos y lo más increíble es que muchos no saben ni lo que significa la palabra, solo sienten que decirlo “da level” como dicen en jerga moderna los chicos de hoy.

Si te pasa algo así aprende a contestar esto: “Mi fe es sagrada y personal como la tuya, yo no opino sobre la tuya, entonces no te metas sobre la mía” y santo remedio, nunca más esos amigos se atreverán molestar. No se tiene que pelear ni ser grosero para ser firme.

En mi familia paterna se tiene la consiga “Claro, directo y fino” para hacerse respetar y es algo que llevo inscrito en el corazón. Y la verdad que al ser claro evitarán rollos largos, complicaciones y sobre todo evitar ser manipulado (a) por gente que no sabe ni donde está parada o tiene más problemas que la enciclopedia Baldor.

4.- Codicia, codicia, más pose: Este siglo es el siglo del gastar según especialistas del campo de la Publicidad y leyendo el libro de Naomi Klein llamado “No Logo” hallé un reflexión sobre los consumidores que me dejó pensando y es una que decía que “El hombre moderno adquiere objetos para con ellos sentir que será más respetado y otros lo hacen porque arman sueños y quimeras sobre lo que quieren ser sin tener meta alguna”.

Y como anti valor este puede ser super peligroso. Ahí les va el café a los que les cae:

a) Mucha gente tiene aparatos carísimos de moda, pero jamás le compra algo a su madre y menos a su padre.

b) Compran moda, pero llevan dolores físicos y no pisan la consulta médica salvo que estén muriendo de dolor.

c) Arman las fiestas del siglo, pero luego no piensan que tienen deudas superiores a su capacidad de pago mensual y por eso les cae la gastritis, se les cae el pelo, se deprimen o paran de pésimo humor etc, etc.

d) Por gastar en cosas superfluas olvidan prioridades, no hablan con sus familiares, se la pasan en las calles luciendo y fingiendo, pero no hablan con la gente que los ama y se irán porque envejecen, o sea jamás un abrazo a los abuelos y menos visitar enfermos.

e) Se operan y se operan para ser queridos y aún así no los invita a salir ni el mosco porque no cultivan el interior, porque transmiten inseguridad y vibras raras y pesadas. Es bueno verse lindo (a), pero si desde dentro todo es oscuro jamás llegará la luz y menos a la mirada.

Por hoy la lista estuvo fuerte zeferinos, prontito la parte 2 de este post.

Y hago un alto para mandarles un abrazote y besoooooooo a mis sobrinos engreídos Piero Alessandro y Martin Alonso, quienes me piden cuentos y son lectores infatigables a pesar de ser pequeños. Ya haré con ellos un post como me piden con exigencia, pronto pronto un post para niños hecho por niños porque en Zéfiro hay de todo y para todos.

Que tengan un día donde elijan apostar por asumir valores que los hagan luminosos.

Manjarí (Bendiciones)