«HORRORES QUE JAMAS SE LE DEBE DECIR A UN NIÑO (POST 25 DE INTELIGENCIA EMOCIONAL)

Queridos amigos el tema de hoy es “Horrores que jamás se le deben decir a un niño” y va dirigido a todos los lectores de Zéfiro que tienen cerca a niños (madres, hermanos, tutores, etc)

Dicen que la ignorancia es atrevida, pero yo agregaría que la mayor ignorancia es la emocional, esa que convierte al hombre en un ser de influencia nefasta para una criatura que necesita forjar valores.

Cuando muchos de mis alumnos me cuentan cosas de su infancia quedo horrorizada, nunca termino de sorprenderme con todas aquellas barbaridades que muchos tuvieron que escuchar de parte de sus progenitores en la infancia, y hoy son sin duda parte de la causa de los problemas que tan jovencitos arrastran.

No se necesitas ser plenamente letrado para tener sabiduría, esa proviene del alma, de tener a Dios dentro y con él no hay consejo mal dado, ni guía infructífera.

Sin embargo, en este mundo de cabeza, la mayoría de gente que está a cargo de niños y no anda bien por dentro difícilmente podrá decir algo motivador y constructivo para el bien de una criatura, y no es que sean malos (as) por ello, solo no preparados, no sanos.

Por ello, desde Zéfiro quiero hacerles llegar una lista con los consejos e ideas garrafales que jamás deben cometer con un niño, la misma que he podido elaborar gracias al apoyo de amigos especialistas y gente altamente espiritual con quien converso frecuentemente.

Lista de los Horrores que Jamás debes decirle a un niño:

1.- Muchos padres SUPERFICIALES le enseñan a sus criaturas a ser “burlones” (as) desde chiquitos y usan la broma idiota como pretexto. He oído padres decirle a sus hijos cosas como esta : Uy hijito, esa vieja virola es espesa”. Quizá lo hacen por impulso o ignorancia, pero el niño aprenderá, imitará, recordará y será insensible al dolor ajeno.

2.- Enseñarles a maltratar a la señora que apoya en casa con insultos y frases de desprecio, tales como “la chola tal por cual”.

3.- Hablarles mal de sus parientes solo porque a ellos les cae mal. Una criatura no tiene culpa de ello y no es correcto alimentar en su alma rencor por algo de lo que no logra comprender ni le corresponde. Los padres no deben trasladar sus rencores a los niños.

4.- Minimizar actos groseros o violentos con el pretexto de que son muy pequeños para corregirlos. Y si se corrige jamás se debe pegar a un infante, si hablarle, si ser firme y hacerle entender con ejemplos su error, pero existe gente que solo sabe gritarles, minimizarlos y humillarlos, atentando así contra su auotestima.

5.- Decirle que es bruto o incapaz por un error que cometa. Con ello el niño se cohíbe, se calla y sus gestos denotarán miedo. Si notan el cuello de una criatura y la disposición de su cabeza al caminar podrán observar si son seguros o no: cabezas gachas, cuellos encogidos y miradas esquivas son los gestos que así lo indican.

6.- Darle a manejar dinero sin razón aparente con el pretexto de decir que se le da confianza. Ello pude conducir a que el pequeño (a) crea que lo merece todo, a no tomar conciencia del dinero y pensar que llega del aire.

7.- Vociferar en voz alta delante de un niño cosas como que Dios no existe o maldecir gente. Estas actitudes pueden ser imitadas por el menor y confundirlo (a) sobre su rol en la vida.

8.- Hacerle peinados de moda cuando apenas es un niñito. Aquí me severa indignación frente a ciertas mujeres que no merecen llamarse madres porque visten a sus niñas como “chicas ligeras” y les hacen peinados y arreglos de uñas malográndoles el cabello y la piel e induciéndolas a la precocidad.

Nunca olvidaré que hace un par de años conocí a una tipa que le pintaba el cabello a su hijita de 4 años. Lo noté porque vi en la pequeña raíces de su cabello desteñidas y cuando le pregunté a la niña porqué tenía el pelito así ella me dijo inocente: mi mami me echa una cremita que me pone el pelo más rubio. Quedé lela del asombro.

9.- Hacer que un niño beba licor desde pequeño y hacer bromas en la familia con eso. Muchos padres estúpidos y poco pensantes hacen eso y se mueren de risa al ver que un niñito bebe lo que queda de su vaso de licor. Y luego se quejan sin con los años el pequeño es alcohólico.

10.- Decirle a un niño que si llora es marica, ello solo reprime las emociones. Llorar es necesario y mucho más para un infante que va descubriendo el mundo y es sensible.

Por hoy espero que la lista los deje pensando y si pueden compártanla con aquellos seres poco pensantes que lo hacen.

Que tengan un super viernes, descansen rico los chamberos, pero sanamente, eviten las malas juntas y que los ángeles los hagan pisar el destino que se merecen.

Manjarí (Bendiciones)