LOS CAMBIOS INTERNOS COMO PARTE DE LA MADUREZ EMOCIONAL (POST 342 DE INTELIGENCIA EMOCIONAL)

Queridos amigos, siempre he mencionado en este blog, mis libros y en los medios de comunicación en los que me presento, que la madurez emocional es un proceso que cada quien experimenta en modo y tiempo distinto.

Por ello, desde Zéfiro, el tema de hoy es “Los cambios internos como parte de la madurez emocional” y va dedicado a Henry, Fausto, Julianna y Mirella, quienes esperan este post.

Ser maduro emocionalmente implica tener valores como convicción incorporados que te permiten desenvolverte en la vida sin dañarte a ti mismo y a los demás, además de poseer capacidad y humildad para mirarte de modo reflexivo y en medio de lo agitado de los días, detenerse siempre a fijarte en qué actitudes y proceder debes hacer un cambio para sentirte en paz por dentro.

No existen días felices eternos, porque cada día posee su aprendizaje, misión y el hombre interactúa con el entorno donde se desenvuelve. Y es maduro emocionalmente quien se conoce emocionalmente y tiene claro que situaciones le quitan estabilidad y decide lidia con ellas con valor, responsabilidad y sin dejarse hundir por los obstáculos que se presentan.

Y convivir con todo tipo de emociones no es sencillo para millones de personas que no trabajan en precisamente “madurar”, porque todo renacimiento puede ser doloroso y por “miedo”, “comodidad”, “presión social” y “prejuicios”, prefieren pasar los días en rutinas programadas, acostumbrándose en tantos casos a la constante frustración, melancolía y desmotivación.

¿CÓMO SABER QUE CAMBIOS INTERNOS DEBES DAR?

1.- Evaluando tu estado emocional como constante: Si te miras con humildad y notas que la mayor parte del tiempo eres pesimista, te vives quejando de todo, posees cero tolerancias en el trabajo y con los demás, nada te motiva realmente y caminas en modo “robot”, haciendo cada día lo que se debe para no parecer alguien sin oficio, sin duda, algo dentro de ti pide atención.

Más es importante que evites comparar tu vida con la de los demás, porque si surgen los complejos de inferioridad, terminarás por “creer” que alcanzando las metas a las que llegan la mayoría, tú también te sentirás mejor y realizado (a). Y ello solo sería ser esclavo de la llamada auto exigencia emocional que he abordado en post anteriores, como, por ejemplo:

–       La creencia y presión que se imponen quienes consideran que, sino siguen una maestría en equis lugar y de alto costo, no hallarán un buen empleo.

Y siempre diré que el grado de Magister suele ser importante en ciertas carreras, pero en especial si se hace una carrera de tipo académico como cuando se ejerce una cátedra. Pero en otras, resulta mucho más útil para servir y crecer profesionalmente, tomar cursos especiales o diplomados con temas específicos que si se apliquen en el trabajo o te sirvan para poder acceder a darle un giro a tu empleo.

Si en dicha evaluación emocional que reconozcas, aceptas que posees como constante las emociones negativas que mencioné, es momento de investigar las razones.

2.- Identificar las razones de un estado emocional insano: La vida puede ser más linda de lo que mucha gente cree o dice si se aprende a mirar de modo particular y una vez alcanzada esa madurez emocional, los estados emocionales insanos no son una constante ni todas las emociones negativas te hunden y mucho menos, te llevan a ser infeliz.

Para algunos, trabajar donde no les agrada los llena de amargura, pero tampoco hacen nada para cultivar otros talentos y dones, porque el miedo a ese cambio los aterra.

A otros, la relación con su pareja los asfixia, pero si por ejemplo están dentro de un matrimonio o convivencia, el peso del qué dirán y miedo de herir a los hijos o creer que la familia juzgará con dureza si se elige salir desea relación que ya no va, les causa culpa, vergüenza y sensación total de pavor a la crítica.

Y a otros tantos, no cumplir con las “metas que impone” la sociedad, los ata a sentirse en fracaso. Por ejemplo, personas que no se han casado, que no tiene hijos o que no siguen viviendo con sus padres, etc.

Y así, existen miles de cárceles mentales que el hombre inmaduro aún crea, con una condena que, si se alarga, termina por enfermar el cuerpo, mente y el alma de quienes las poseen.

3.- Determinar las formas incorrectas en que evades la realidad e intentas maquillar el dolor.

Este punto es quizá uno de los más complejos de asumir y por ello, algunas personas lo develan en terapia emocional y otras, tras padecer las consecuencias de las diversas formas de evasión emocional y mucho más, cuando existe ego elevado y orgullo como grillete.

Algunos evaden el vacío emocional apelando al consumismo en todas sus formas y expresiones: apego a los objetos de marca, moda, formas de entrenamiento masivas de moda, afición auto exigente a determinado estilo de vida, alimentación y grupos sociales. Buscar llamar la atención y el reconocimiento social implica sentirse siempre “insatisfecho” (a) sino se alcanza equis meta para sentirse a tono como gira el mundo.

Y es que una cosa es el progreso paulatino y buscar vivir lo mejor que se puede con necesidades importantes cubiertas y otra, vivir obsesionado por demostrar “omnipotencia”.

El eterno festejo y vivir en el barullo constante de los grupos para juerga o reuniones es otra forma de evasión moderna de la realidad. Hay gente que se siente encerrada sino bebe un fin de semana, sino acude a equis reunión o si se queda en casa un fin de semana, porque no pueden ni saben estar solos consigo mismos.

También tenemos a las personas que, si son infelices con sus parejas, eligen tener “consuelo emocional” y pueden tener una relación escondida paralela y también, hacen vida psicológica de pareja con determinadas personas que les atraen o con quienes lo pasan bien y se portan como si fuesen pareja, pero sin llegar a intimar sexualmente, pero la comunicación virtual, el trato a nivel no verbal y la actitud es como si fuese otra pareja.

Y así los días transcurren y se llega a casa a cumplir el rol falso para cumplir con los parámetros sociales y evadir abordar la real situación. Y ser deshonestos no se reconoce, hasta que llega un día en que la mentira se hace cotidiana, fingir una necesidad y cumplir rutinas parte de lo que se cree “te tocó asumir”.

Otras personas evaden la realidad absortos en el mundo virtual, hasta convertirlas en adicciones: apego a vídeo juegos, chats, además de las tradicionales drogas (alcohol, marihuana, éxtasis, cocaína).

Y también tenemos a los que viven bajo el apego a relaciones tóxicas por miedo a la soledad, sentir que nadie más los amará y prejuicios sociales.

4.- Reconocer hasta qué punto eres responsable de tu estado emocional y en qué proporción permites que alguien o los demás afecten tu camino hacia la madurez emocional.

Si te queda claro que, por ejemplo, no eres feliz en tu carrera porque realmente no es tu vocación, deberás asumir las consecuencias y recordar que solo de ti dependerá paso a paso y con constancia, decidir cultivar tu real vocación u otros talentos para ejercerlos con pasión y sentido de servicio.

Si dentro de una relación afectiva, ahora eres consciente que no admiras a esa persona, nunca te sentiste en paz a su lado o que lo que creías era amor y solo fue un buen rato, pero no conociste bien a esa persona y resulta que no son afines, entonces reconocer que, si no existe amor real, pasa el tiempo y todo son peleas, mantener dicha relación es enfermizo y masoquista.

Y esto puede ocurrir dentro de una relación de pareja, matrimonio o convivencia, pero en el segundo y tercer caso, muchos matrimonios intentan luchar por rescatar la relación por el bien de los hijos y siempre diré que es perfectamente válido, importante y necesario, pero si pese a ello y el intento, las cosas no caminan y existe conflicto recurrente, los hijos notan y observan constantemente a sus padres fingiendo, melancólicos y amargados. Sin embargo, el peso de ser juzgados y el miedo de reconocer el fracaso requiere valor, fe, entereza y deseo de recobrar la paz por dentro.

Otras personas tendrán que reconocer hasta qué punto son responsables de elegir personas para dañar, como aquellos quienes ofrecen relaciones clandestinas y se intentan limpiar de culpa tras decir “ella (él) sabe mi situación, no le he mentido, somos adultos” y bajo ese cómodo y egoísta cliché de “amantes”, se olvida que nadie tiene derecho de elegir a nadie para usar ni jugar con sus sentimientos. Y si la persona manipulada que cae en estas relaciones clandestinas no posee sentido de respeto a la pareja de esa persona ni a sus hijos si los tuviese, ello indica que, en ambos casos, no existen escrúpulos y mucho menos valores de buen amor reales por dentro.

Así, otra gente tendrá que reconocer porqué fracasa en los estudios, por qué no cumple metas ni cortas, porqué se rodea de amistades incorrectas y de mal ejemplo, dejándose arrastrar por los malos consejos y nocivas actitudes.

5.- Tener valor para decidir “cambios dentro de ti”: Y este punto en que quizá muchos se detienen, es decir, se quedan paralizados (as) porque existen dudas de no saber por dónde empezar, porque se teme herir a personas, porque se teme ser juzgado, porque no se soporta la idea del fracaso y mucho menos se resiste la idea de volver a empezar.

SI DECIDES HACER CAMBIOS DENTRO DE TI: LO QUE DEBE ACOMPAÑARTE

–    a)  Fe absoluta en el creador: Cuando miras al cielo y recuerdas que eres humano, que puedes equivocarte, pero que tienes un padre que te observa, te acompaña siempre y desea que seas feliz y vivas en paz, será más sencillo que esa fe conectada a la oración profunda te ayude a ser fuerte, firme y tomes las riendas que te hacen madurar emocionalmente.

–    b) Incorporar valores esenciales que necesitas para ser mejor persona: Fácil es hablar de honestidad o fingir ser honesto (a), pero no olvides que esta se refleja en el proceder y en todos los pasos que das y solo si has sido consciente de las consecuencias que hasta hoy te ha generado no ser honesto contigo mismo (a) y con los demás, podrás necesitar ser correcto y podrás respetarte y respetar a los demás.

Lo mismo ocurre con la humildad para admitir errores, el valor para asumir los cambios y aprendizajes en la vida y recordar que pasamos por etapas, exactamente como cuando por ejemplo se poda un lindo bonsái, ese al que se le cortan las ramitas para que crezca sano, fuerte y pueda dar lo mejor de sí.

–    c)   Voluntad, compromiso emocional y constancia: Las personalidades maduras poseen estos tres elementos dentro de sí, no son extraterrestres ni mucho menos, dejan de ser humanos, pero han trabajado arduamente en ser firmes y necesitar ejercer tales competencias emocionales ante las decisiones que toman con seguridad, tiendo claro que mucha gente no estará ni tiene que estar de acuerdo contigo, pero a su vez, teniendo claro que solo puedes ser mejor persona, mejor para ti mismo y para los demás, si eres auténtico y no te vives cubriendo de las caras que espera la gente con la que te rodeas.

Cuando se inicia a luchar por un sueño, caminar paso a paso y poner ladrillo a ladrillo para lograrlo es algo que solo debe importar al alma que va tras ese sueño, dejando de mirar por la ventana si los demás aplauden o juzgan, porque si posee buenas intenciones, bendito ya está en el cielo.

Mientras que el compromiso emocional con la decisión que tomas implica sentir que con los pasos que das te sientes bien, en paz, alegre y con entusiasmo.

–    d)   La aceptación que no espera: Una de las formas más seguras de sufrimiento es no aceptar que los demás son lo que ves y como son y desear siempre que “cambien” o sean diferentes. Mas la persona que camina en madurez, no solo acepta, comprende, aprende y calla ante quienes no tiene nada que decir y pasa las páginas que sean necesarias para mantenerse en armonía por dentro.

–    e)   La certeza de que los días no deben ser perfectos y que es natural y necesario experimentar diversas emociones sin evadirlas: Hay días en que puede apoderarse de ti una profunda melancolía, agotamiento, tristeza, ira, miedo, dolor, frustración y lo importante será que cuando te visiten, sepas salir de tales estados sin ser quien no eres, sin impulsividad y tomando esos momentos como fruto de la vida que transcurre con sus matices.

Imagina al poeta romántico sin musa y sin un dolor de inspiración, no podría haber escrito las maravillas que nos regaló si esas emociones no se verbalizaron a través de profundos poemas; imagina como la ira bien canalizada pudo ser el detonante de sacar fuerzas de flaqueza para unirnos en luchas sociales para defender a los que sufren y pasan pruebas de fe.

–     f)  Acepta sin juzgarte y con humildad las consecuencias de tus actos. Por ejemplo, si te han desaprobado en un curso de la universidad por poner poco empeño, lo lógico es desaprobar y volver a llevar la materia sin queja alguna.

Si has traicionado a una persona como pareja o procedido de mala manera con equis personas y se ha roto la conexión y confianza, no puedes ni debes forzar a nada ni nadie a que cambia acerca de que haya elegido que no seas más parte de sus vida.

–       Saber estar solo (a) contigo mismo para tomar decisiones que brotan de tu alma y no del consejo de ajenos que nada saben de ti en el fondo y puedes escuchar gente sabia para desahogarte, pero ante ti mismo tendrás que admitir lo que necesitas y aquello no tiene que ser expresado siempre ni a tus amistades.

–     g)  Nunca dudes que Dios sabe lo que te mereces y jamás se olvida de ti y siempre es y será consuelo, mucho más si habita dentro de ti, bondad real, limpieza de corazón, humildad y deseo de servir.

Siempre comento que la bondad de Dios es infinita y cuando existen días duros, dolor inmerecido, es impresionante como el cielo acude más pronto que los bomberos para volver tu día hermoso en segundos y hacerte sonreír.

Recuerdo alguna vez haber salido de cátedra desencantada y deprimida del bajo rendimiento académico de los estudiantes, haberme encontrado con alguna persona conflictiva en todo por temas laborales pendientes (de esas personas que todo lo atrasan por ego, por querer tener la razón y te atrasan la chamba), recibir duras noticias sobre algún familiar delicado de salud y para colmo, tener una alergia nasal de las bravas, de esas que no te dejan respirar y tener ganas de ser invisible por impotencia. Y tras rezar en silencio unos minutos, como si apretara un botón de conexión al cielo, pasaban cosas lindas, todas unidas, tan rápidas que hasta me asustaba.

Por ejemplo, ese día caótico largo que les cuento, me tocaba además hacer un trámite engorroso de esos que te quitan horas y al acudir a la institución donde me correspondía y cuando más absorta leyendo documentos estabas, me gritaron duro “¡Tabataaa! (es el apodo con que mis amistades cercanas me llaman), levanté la cabeza del asombro y corrió hacia mí una gran amiga  personal que no veía cerca de un año, era la encargada del área donde tendría que hacer mi trámite esa tarde. Mi amiga, tan alegre como es siempre y divertida,  me abrazó duro de contenta y me preguntó ¿qué haces aquí mi Tabata?. Le expliqué y ella me dijo: Manita, no te preocupes, yo soy la jefa del área, dame todo que lo reviso y sales de aquí rápido para que no te caiga este sol que te hace daño a tu carita. Me invitó agua helada y me regaló bolígrafos de colores de la institución y un lindo cuadernito de notas porque sabe que los uso mucho para borradores de mis libros. Y en menos de cuarenta minutos, estaba libre de un trámite que podía haberme tomado dos horas, pero Dios sabía que necesitaba esa ayuda esa tarde.

Y solo una hora después, recibi la llamada más linda y tierna del día de parte de mi sobrinito pequeño (cinco años) para saludarme y decirme que me extrañaba un montón, pedirme que anote en mi agenda el día que nos tocaba ir al teatro y contarme que sabía mi número celular de memoria y colgarme diciéndome “te quiero mucho mucho tía”.  Y luego, antes de acudir a casa, pisar una de mis librerías preferidas y encontrar en un rincón que solo mis ojos captaron, ese libro que has buscado tanto por años y ni viajando habías hallado. Entonces notas y tienes certeza de que la divinidad sabe levantarte el ánimo y ponerte muy feliz con esas pequeñas cosas que en el fondo son grandes si las miramos con humildad y gratitud.

SOBRE LOS DEMÁS

–      – Recuerda que no siempre tienes que dar explicaciones a gente que no es parte de tu vida y se mete a opinar de metiches.

–      – Entrena el verbo y di la verdad sobre cómo te sientes a quienes si les debes explicaciones acerca de las decisiones que tomas y con calma indica que deseas un cambio de vida, que no posees paz y que tienes claro las decisiones que tomarás o ya has tomado para recobrar cordura, fuerza y madurar.

–      –  Pide perdón a la gente que consideras has dañado con tu proceder, pero en especial, perdónate a ti mismo (a) por no saber amarte, sabotearte y olvidar a quien te debes. Y sino posees fuerza ni temple para pedir perdón a alguien, pídeselo a Dios, porque él sabrá tocar el corazón de quienes dañaste y mover los días como sean de la mejor manera.

Cuando realicé investigaciones de tipo policial por labores y mis libros, hablé en varias ocasiones con personas que fallaron a la sociedad y dañaron vidas y recuerdo observar con infinita compasión, lágrimas correr por los ojos de esas personas que no podían ya pedir perdón a la gente que por ejemplo atacaron en un acto criminal o a sus familiares, porque sencillamente sabían que no serían recibidos. A algunos les sugerí pedir con mucha convicción y concentración perdón a Dios y desde el alma a esas personas que dañaron, porque sentirían esa energía que surge desde el corazón renovado.

PON MANOS A LA OBRA

–       – Investiga tus talentos reales

–      –  Anota los valores que deseas sentir como convicción y nota como operan de modo positivo en el mundo

–       – Trázate en soledad metas cortas sin retroceder sobre lo que has decidido

–     –   Mira con esperanza la vida, los nuevos comienzos y rodéate de todo aquello que estimula ese cambio por dentro: lectura, arte, personas sabias desde el alma, silencio, estudio, música, viajar y ejercer tus hobbies preferidos.

–      –  Recuerda que no tienes que vivir posteando en redes sociales tus decisiones y mucho menos alardear de ello, porque hay tantas cosas que son parte solo del alma

–     –   Se ordenado con el dinero, tus responsabilidades y no imites la vida de nadie.

–     –   Si eliges estudiar algo, hazlo a fondo, porque servir solo es posible solo desde el dominio de los nuevos conocimientos.

–     –  Recuerda que los “flechazos en el amor” pueden ser solo algo pasional, pero nunca sabrás que amas de verdad sino admiras emocionalmente a esa persona y sientes a su lado infinita paz, además de los otros componentes de un amor real: conexión, química, empatía y valores afines.

–       

   Toma en cuenta que nadie es perfecto (a), pero se firme en defender tu dignidad, integridad y valores, porque no son negociables si te pretenden manchar o dañar.

Para este domingo de pascua quise entregarles este post con todo mi cariño, deseo de verlos renacer y hacerles recordar que “Siempre puedes volver a empezar”, pero siendo limpio (a) de corazón.

Y ahora les dejo esta bellísima melodía de este músico y compositor griego que tuve la dicha de ver en uno de sus shows en el exterior hace algunos años y siempre escucho cuando escribo, junto con otras melodías de otros mágicos compositores. Y ojalá venga algún día a nuestro país. Les dejo el videíto, espero que lo disfruten y les acompañe

Que tengan una bellísima semana, no olviden orar con reflexión, amar como enseña el creador y sonreír cada día, porque quien con fe camina y bonitos valores asume, rodeado de luz vive. Manjari (Bendiciones) ]]>