Queridos amigos, el tema de hoy es “Causas y consecuencias de no tomar decisiones” y va dedicado para Liliana, Malena, Jerónimo y Milton, quienes esperan este post.
Tomar decisiones es la base de la personalidad madura y si desde pequeño una persona ha sido criticada (o) y tratada (o) con rigidez, le resulta más complicado crecer con seguridad y tomar decisiones. Y desde Zéfiro los invito a reflexionar sobre todos aquellos pensamientos que los mantienen paralizados.

CARENCIA DE PACIENCIA Y VOLUNTAD.

– Cuando la apatía, desgano y falta de conexión emocional con las metas es elevada, las personas que la padecen no poseen determinación para avanzar en metas importantes. Viven de modo rutinario, inerte y sin ayuda emocional, generalmente acompañada con la visita al neurólogo o psiquiatría para descartar desórdenes químicos como depresión y ansiedad, el problema puede avanzar y con ello los años irse como el viento.

– Cuando se ha vivido acostumbrado (a) a que los demás te resuelvan los problemas o se ha sido un hijo (a) engreído y sobre protegido, este termina desarrollando miedo a tomar decisiones y posterga sus metas y ante ello queda utilizar agenda y llevar terapia para poco a poco disciplinar la mente y la voluntad.

– Las nuevas generaciones son presas de la cultura del ocio inútil y el narcisismo, porque en elevados porcentajes, los progenitores no les leían de niños, no los acercaron a la cultura y les dieron videojuegos para que anden ocupados o los dejan ver televisión y vídeos por horas y les compran tantos aparatos para vivir en la fantasía que sus mentes no saben ser responsables y les cuesta mucho concentrarse.

MIEDO AL FRACASO

– Antes de tomar decisiones, muchas personas consideran que deben ir a lo seguro, porque no soportarían o al menos así lo creen, fracasar cuando deciden algo. Y se pasan la vida tomando medidas de seguridad antes de empezar un proyecto, resolver un problema, hacer un trámite, decir algo, hablar con alguien en conflicto en una empresa, etc. Y lo real es que nunca superarán este temor porque han desarrollado la férrea convicción de querer evadir la realidad porque el hecho de pasar por ejemplo un examen los llena de angustia
Ejemplo: Tantos alumnos que se retiran de los cursos porque creen o sienten que nunca pasarán la materia tras haber tenido algún fracaso anterior y huyen de la situación y pasar x curso se convierten en algo doloroso emocionalmente.

– Algunas personas por ejemplo le tienen terror a sus jefes porque creen que los van a sancionar y se mueren de miedo de pedir un aumento de sueldo, un derecho, un permiso de salud. Y en ello existe baja autoestima, carencia de valoración profesional y necesidad de ser reconocido y felicitado todo el tiempo. Y realmente el hombre debe prepararse para esa frustración y hacer las cosas por el gusto de servir, por la pasión de ejercer la vocación.
MIEDO AL CONFLICTO Y RECONOCER ERRORES

Es una de las mayores causas que paralizan decisiones, porque incontables personas buscan un momento ideal para afrontar una situación, sea de cualquier índole y el solo hecho de pensar que tendrán que ser juzgados, porque así lo creen o el hecho de expresar que fallaron en múltiples situaciones por la actitud y proceder, los conduce a retroceder, mentir, inventar salidas y elevar el grado de los problemas.

Ejemplo: Un estudiante universitario que había tenido mal desempeño en la universidad, tenía miedo de enfrentar a su padre y contarle que había desaprobado el ciclo y comenzó a mentir. Se le ocurrió inventar que todo estaba bien y todas las mañanas salía a la universidad (pero no era así) y como un delincuente, falsificó certificados universitarios y sus padres ingenuos le daban el dinero para la mensualidad. Hasta que al llegar según él hasta el 9no ciclo (cuando en realidad ya lo habían expulsado de la universidad), inventó que tenía prácticas en el extranjero y logró que sus padres le paguen el pasaje y se hospedó en casa de un amigo y busco labores menores en Estados Unidos.

Hasta que un buen día, su hermana menor se enteró de todo por un amigo de su hermano, pero este ya estaba fuera del país para evitar enfrentar a sus padres. Y de lejos, justificó todo diciendo que había ahorrado, que no era feliz en la universidad y ahora trabajaba y se pagaba el inglés solo. Los padres se sintieron decepcionados y estafados y dejaron de apoyarlo económicamente. El cobarde hijo no terminó la carrera, tuvo un hijo siendo soltero, la pareja lo abandonó y pese a todos estos errores evadía la terapia y su necesidad de ser optimista para no mirarse lo llevó al fracaso absurdo en tantas esferas de su vida. Tuvo una madre rígida y un padre impositivo en la infancia y desarrolló tanta inseguridad que aprendió a mentir para inventarse que podía tener logros, mas nunca asumió que debía mirarse y buscar ayuda emocional.

Otras personas no son capaces de reclamar algo por miedo a discutir. Es el caso de un señor de casi 50 años que es maltratado físicamente por su esposa, que es sin duda desequilibrada (y hay mujeres igual maltratadas), pero este caballero usa de pretexto a sus hijos para no ponerla en su sitio y no denunciarla. Se le va la vida, los años, pero el masoquismo ya es parte de su esencia.

BUSCAR EL MOMENTO IDEAL:

Cuando existen personas que sueñan con que algo ocurra o se resuelva de modo ideal, se la pasan soñando como debería ser, hacen mil planes. Por ejemplo sacan cuentas de los negocios que harán, del dinero que invertirán, etc, etc y siempre ven alrededor y dicen, no es momento, no es como yo quisiera. La búsqueda de ese momento ideal es un pretexto psicológico para no decidir no hacer “nada” y paralizarse.

Y detrás de esa búsqueda de situación ideal el miedo va enlazado con el ego, carencia de humildad y soberbia, porque la gente frontal no anda en medias tintas y toma las riendas de su vida. Sin embargo, es evidente que solo salen de tales temores y paralización quienes se reconocen mal por dentro y buscan ayuda profesional con humidad y espiritual, pero a veces esto ocurre cuando ya han perdido mil oportunidades en incontables esferas de sus vidas.

Les puedo contar como anécdota que una ex alumna que llevó mi curso tres veces por buscar su momento ideal y tema ideal de tesis pasó severos estados de depresión, porque su problema era que se comparaba con sus compañeros y quería hacer la super tesis, la brillante y lograr que yo le pusiese una nota altísima. Mas lo curioso era que en clase cuando yo le decía qué dudas tienes, en qué te ayudo, ella me decía: “todo bien profesora, estoy avanzando”. Y cada que yo estaba por salir del aula, me seguía hasta el ascensor y me hacía mil preguntas; otras veces me veía leyendo en la sala de docentes y tocaba la puerta y me hacía las preguntas que no hacía en clase.

Cuando le hacía ver que no eran los escenarios correctos ni los horarios, ella me decía: “es que profesora, todos le preguntan mucho y yo necesito que me escuche solo a mí”. La niña quería exclusividad, no se adaptaba a compartir en grupo y le molestaba mostrar sus avances en público por complejos y ego. Y en las presentaciones de avances, traía pocas hojas o faltaba y todo me lo quería dar fuera de tiempo.

Y así, evadiendo prácticas, jalando un parcial y cero empeño, desaprobó mí curso dos veces y la tercera vez lo llevó en verano, con 39 compañeros, sufriendo de nervios y quejándose todo el tiempo. Y siempre le dije: “Tu momento ideal para estudiar es este, así, siendo universitario, con esfuerzo, avanzando, no con engreimientos, todo se pasa con orden, disciplina, paciencia y sin retroceder”.

NO SOPORTAR ESCUCHAR LA VERDAD

Me contaban varías damas pacientes que cuando se enojaban con sus parejas, si ellas les decían la frase terror “tenemos que hablar”, estos les ponían mil pretextos para no verlas y les preguntaban por chat de qué se trataba y siempre tenían algo que hacer como pretexto para no enfrentarlas.

Y varias de ellas me contaron que incluso la relación se terminó por chat porque nunca lograron hablar con la pareja, porque estos hombres de cobardes no querían afrontar ni escuchar los reclamos de las damas. ¿La razón?. Lógicamente no reconocer errores. Y en muchas conferencias y citas siempre les he dicho a mis asistentes, que la frase “tenemos que hablar no se usa jamás con los hombres ni con los niños”. Las damas inteligentes, no dicen nada y cuando tienen a la pareja enfrente, sueltan todo y no esperan nada de nada, al toro por las astas, pero eso es cancha y observación.

Con el perdón de los caballeros que me leen, porque no son todos gracias al cielo, un alto porcentaje de su género sí que son cobardes y le tienen terror a sus parejas, como se lo tenían a su madre o peor. Y resulta absurdo porque esto demuestra que no son seguros, así pueden permitir abusos o demostrar que les importa realmente lo que piense su pareja y la mala comunicación es la muerte de todo sentimiento.

Hay infieles de ambos géneros que preferirán morirse antes de reconocer un error, porque esconder la mano sucia y fingir honestidad es algo que les permite crear una imagen para no sentirse pequeños. Y el cinismo se vuelve parte del interior en la gente que a todo nivel no toma decisiones, porque del miedo se desprenden los peores errores, por atajos, por caminos incorrectos, por evadir valores, por querer hacerle trampa al cielo. ¿Y cómo termina esta gente?: Frustrada, en fracaso, apática, depresiva, caótica (o) y sin fe en nada ni nadie.

CLAVES PARA TOMAR DECISIONES

– Traza metas desde el alma, que sean lo que te da paz.

– Empieza por usar agenda de papel y comprométete a cumplirla poco a poco.

– Ve a rezar y comprométete con el creador en ser alguien con valores (honestidad, humildad, solidaridad, comprensión, humildad, justicia, ética) y antes de pensar en hacer algo incorrecto lee tu papel de compromiso escrito en tu agenda y mira el cielo y fíjate si te provoca obrar mal nuevamente.

– Sino puedes concentrarte, sientes mucho miedo a diversas cosas, busca ayuda profesional urgente y si te cuesta mucho socializar, descarta padecer “fobia social” con combinación de terapeuta y psiquiatría.

– No des poder en tu mente al qué dirán, porque allí si estarás preso por siempre de todos los temores a ser juzgado (a) y en esta vida a la gente no tiene que importarle o no lo que decides si trabajas, te vales por ti mismo y eres responsable con tus quehaceres diarios. Y toma en cuenta que tu salud emocional no es negociable y solo de ti depende, porque la gente habla por lo que cree, teme y porque a veces le fascina ser metiche y si bien puedes escuchar consejos, elige bien de quién, nunca de alguien deshonesto (a) o que busque acobardarte acerca de tus sueños.

– No armes expectativas altas sobre nada nunca, no es pesimismo, solo pon paso a paso y has las cosas sin mirar a los lados para ver si eres el reconocido (a), porque si decides algo desde el alma, con que lo sepa el cielo basta.

– Lleva cursos de oratoria, dicción y terapia emocional para aprender a expresarte tanto a nivel oral como escrito y te sentirás más seguro (a), lee el doble sin competir con nadie, de lo que te haga feliz y no tienes que ni contarlo, solo notarás como tu verbo mejora y tu actitud también.

– No seas quien no eres, no imites a nadie porque te verás atroz y eso se nota por todos lados. La gente genuina es humilde de corazón, sencilla, simple y a la vez profunda, no necesita personajes y mucho menos vive de alimentar el ego para sentirse en los cielos.

– Si aprecias y respetas a alguien de verdad, no decidas cosas injustas ni uses mal obrar por cubrir tus temores, porque a la larga haces más daño y luego te faltará vida para lamentarlo. No se puede ir por la vida arrastrando a otros por tus malas decisiones.

– No esperes que los demás te solucionen los problemas, te comprendan siempre o inspires lástima, porque la gente de fe posee aplomo, lo desarrolla para sea cual fuese su etapa de vida.

– Nunca decidas algo a partir del impulso, del enojo o de la tristeza y no permitas que nada ni nadie te intente manipular y si lo notas, se tajante en cortar esa presencia de tu vida, porque detrás de alguien manipulador, hay alguien egoísta, sin escrúpulos y sin respeto por tu esencia

– Si vives pensando que evadir tomar decisiones te hace sufrir menos, te equivocas, porque ocurre todo lo contrario y es posible que enfermes por dentro y por fuera sin remedio. Tu carácter será más ácido, tendrás menos sentido del humor y verás el tiempo avanzar y la depresión surgir en ti.

Cada día tomamos una decisión y en ciertas fechas algunas importantes, pero sabrás que no te equivocas, cuando lo que decides te otorga paz y permite dormir tranquilo. La vida es aprender, afrontar pruebas de fe, dolor inmerecido, dolor merecido, es pararse a mirarse y reconocer quién eres, de qué estás hecho (a) y elegir cómo quieres existir en tierras de paso.

Hace falta amor real al creador, hace falta valor, agallas, sufrir sin quejarse a veces y comprender que todo son procesos, que a unos les tocó duro porque tienen la fuerza y a otros les tocó todo en bandeja porque serán instrumento para otras cosas.

Escuchaba los audios de mis clases de uno de mis queridos profesores de astrología que falleció hace poco llamado Boris Cristoff en Uruguay, y aún me dan escalofríos cuando recuerdo que en una clase, todo amoroso como era ya tan viejito, me acarició los cabellos, me abrazó como un abuelo engreídor y me dijo: “Nena, vos sos fuerte, fuerte, no sufras si ves cosas que no puedes evitar desde cualquier ámbito porque ya has visto miles y estás mejor que nunca, entonces verás mucho más y más porque tus inmensas antenas nunca se van a ir, crecerán (jojo, se reía en tonos altos), y tus lectores te necesitan como tus pacientes y todo ese gentío que te busca para aprender. Y gente como nosotros nació para servir y decidir todo el tiempo, no tenemos tiempo para ser tortugas. Y cuando te den ganas de mandar todo al carajo, escucha tu música preferida y se te pasa en segundos, la vida es hermosa y Dios muy justo y te protege mucho”. Aquella frase suya me hizo reír mucho por los tonos y gestos tan lindos que hacía, pero confirmaba mis convicciones, no nacimos para vivir paralizados y todo pasa, todo, menos la presencia del creador dentro de ti.

Y de esa frase y otras tantas de mis bellos maestros que llevo en el alma, siempre me alimento para intentar hacerlos salir de la paralización. Y hoy recordé a mi bello Boris que en gloria esté e intento ser una buena discípula para servir, decisión que no es fácil, pero en esas estamos y Zéfiro es parte de ello.

Les recomiendo los siguientes libros: “Cuando el tóxico es uno mismo” (Bernardo Stamateas), pueden pedirlo por Amazon y llega pronto o si viajan a Buenos Aires en la librería Atenea, donde existen maravillas de textos lo hallarán. Y otro muy bueno es “Vivir sin miedo” (Sergio Fernández), y este último lo consiguen en ebook vía play store o por Amazon igual, siendo este autor español.

Ya lo saben Zefeferinos, se va la vida y la gente buena no lanza el tiempo al vacío y el creador nos abre todas las puertas que merecemos si obramos de modo justo y correcto. Así que gente, a ponerse pilas, despabilarse y generar metas en orden, con identidad, honestidad y humildad.

Ahora les dejo esta bellísima canción en esta excelente versión que habla justo sobre “decidir”. Espero les agrade y acompañe.



Que tengan una bellísima semana, recen mucho, invoquen a los maravillosos ángeles y sean buenos que nada les cuesta
Manjari (Bendiciones)

CAUSAS Y CONSECUENCIAS DE NO TOMAR DECISIONES (POST 337 DE INTELIGENCIA EMOCIONAL)
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